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2º.- ¿Cuál es el sentido de la Navidad?

By 23/12/2020Sin categoría

Navidad no siempre ha sido una fecha conmemorada por todo el mundo. En ningún lugar de los evangelios se especifica la fecha del nacimiento de Jesús. Según algunos historiadores, los cristianos del siglo IV eligieron el 25 de diciembre, pues así unían el nacimiento de Cristo con la festividad romana anual (Otras culturas, como la germana, escandinava, azteca, Inca… también celebran por estas fechas una fiesta) del “dios-Sol”, en el solsticio de invierno, lo que hizo más fácil la asimilación de la nueva religión por los paganos.

Desde los primeros seguidores de Jesús, fruto de la experiencia de fe, le dieron a la Fiesta de Pascua, un sentido único y singular, al celebrar la resurrección de Jesús, el Viviente, vencedor de la muerte, que con su Espíritu comienza otra manera de vivir la vida.

En el grupo nos hemos planteado estas cuestiones que compartimos abiertamente: ¿Por qué la Navidad tiene un arraigo social tan universal? ¿No estaremos esperando unos frutos que la fiesta de navidad no puede dar? ¿Por qué la Pascua ha tenido menos solvencia social? ¿Por qué lo más popular de la semana santa es el viernes santo y no la Vigilia Pascual?

Comparto mi reflexión: “En definitiva ¿Qué sentido tiene la Navidad para mí?”

11 Comments

  • Bere Arévalo dice:

    El sentido de la Navidad ha ido cambiando para mi y creo que es lo normal y hasta cierto punto lo deseable, por la sencilla razón de que yo voy cambiando. Este cambio de sentido de la Navidad se dio con más fuerza el año pasado.

    En otro tiempo esto era impensable para mi, me arriesgué e hice la propuesta a mis papás y hermanos, ellos junto con mi papá dijeron si, sin problema, a la que le costó trabajo fue a mamá y por ello les dije que ese día lo pasaran junto con toda la demás familia y el fin de semana antes junto con mi esposo y conmigo. Fue una cena muy buena, divertida, emotiva, amorosa, estaba muy emocionada de poder darnos la oportunidad de pasar un nochebuena solo nosotros, pudimos platicar entre nosotros (más profundo), reconocer quién somos y lo que hacemos.

    El 24 la pasamos solo mi esposo y yo, realmente estaba muy contenta de pasar ese «tiempo y espacio» solo con él, platicamos y reflexionamos, jugamos, fue un momento diferente, amoroso y ahí cobró otro sentido la Navidad para mi y bueno este año no se diga.

    Por el momento no puedo decir de manera concreta qué sentido tiene la Navidad para mi, solo agradecer ese momento, estos momentos :).

  • Bernat dice:

    Una cosa tiene sentido para mí cuando la siento como algo necesaria, que me aporta algo que me ayuda a vivir mejor, y que me identifica como humano con personalidad propia. Es cierto que depende de los momentos de nuestra vida, porque lo que ayer pudo dar sentido hoy no me aporta nada. Y hay muchas cosas, aspectos, formas de vida que las tenemos tan asumidas que nos pasan desapercibidas, las vivimos de forma inconsciente sin plantearnos en qué manera contribuyen a nuestra forma de ser.

    La Navidad supone en estos momentos de mi vida, un tiempo que dedico de forma especial a estar con las personas, y a estar de un modo diferente, más atento a lo que son y me aportan, a ser con ellas. Después de muchas décadas de vida reconozco como ha ido cambiando el sentido de la Navidad, algunas las recuerdo con añoranza por la forma en que la vivíamos, pero reconociendo que eran otros tiempos muy diferentes a los actuales, y no eran ni mejores ni peores a las actuales.

    La siento necesaria porque he aprendido que de vez en cuando necesitamos tener momentos que nos hagan parar, pensar, revisar, constatar como vivíamos y como vivimos, con quienes compartíamos y con quien compartimos. Me predispone a vivir, recordando a personas que no están, este año pensando en quienes hace tiempo que no veo y no puedo abrazar, removiendo mi sensibilidad ante los que sufren de mil maneras…

    Voy descubriendo con el paso de los años que al intentar seguir a Jesús, que sigue vivo entre nosotros, la Navidad no es una celebración para recordar una tierna historia del nacimiento de Jesús, sino la celebración de su presencia en medio de nosotros, Jesús se hace hombre y nos muestra a Dios y nos habla de su reinado. Dios en medio de nosotros. Y celebrar esto todos los años, no se queda en un estado emocional de un momento, si no que me permite ir haciendo presente esta realidad en mi vida, de modo que la Navidad se alarga todo el año, al sentir y experimentar la presencia de Dios en esta humanidad en la que me toca vivir.

    Este es mi sentido. Lo que yo considero importante. Pero no es el único y el verdadero sentido de la Navidad, es el mío, de ahí la necesidad de compartir y enriquecerme con las aportaciones de otros, sean seguidores de Jesús o no. El cristianismo se apropio de ciertas celebraciones de otras religiones, poniéndole el propio sello y hoy cuando la cristiandad ha desaparecido son las religiones de otros dioses las que están dando sentido a las necesidades humanas y entre ellas también a las celebraciones festivas generalmente aceptadas. Resulta difícil, pero voy aprendiendo a vivir, respetando y compartiendo con quienes tienen un sentido de la vida completamente distinto al mío.

  • Beli dice:

    Ante un fenómeno astronómico, -el sol, tras tres días de minima luz, empieza a crecer en tiempo y fuerza- los humanos han reaccionado:
    -Las primitivas sociedades humanas le dieron un significado trascendente y crearon una fiesta de la LUZ/VIDA en honor a alguna de sus divinidades.
    -Los cristianos se apropiaron de la fiesta (como de la gran mayoría de las fiestas solares y lunares existentes), pero han mantenido la trascendencia, aunque ahora es Jesús la LUZ/VIDA que nace.
    -La sociedad de consumo hoy tiene más poderío que el cristianismo y va sustituyendo lo trascedente: LUZ/VIDA, por REGALOS
    -La sociedad no religiosa quierre que la navidad (como los sacramentos) sea «por lo civil» , pero todavía no ha encontrado con qué sustituirla.
    Y aquí estoy yo saboreando lo que se reserva para esta fiesta: las relaciones, los encuentros (este año por vía virtual), las comidas, los recuerdos, los regalos… y el revivir la humildad, la sencillez, la gratuidad… con la que Jesús dió LUZ a nuestra VIDA.

  • Rafy dice:

    Me identifico con los comentarios leídos!
    Sólo puedo añadir que está siendo una Navidad en la que soy más consciente que nunca de la Soledad tan enorme en la que la virgen y San José estarían viviendo SOLOS CON LA FE EN UN NIÑO, y ese niño les daba fuerza y Fe para no sentirse solos aunque lo estuvieran! Por eso hoy para mi más que nunca Navidad es compañía es cercanía!. No hay fiesta hay fortaleza en la fe que recibí de mis padres que con ellos aprendí NAVIDAD ESTA EN TÚ CORAZÓN, no es lo de fuera! Es DENTRO de mi donde llevo la Esperanza y la Alegría por ser navidad! He vivido muchas navidad y esta también la hago Feliz !
    El niño que es Dios me sigue cuidando porque me entrego esperanza y Fe ! Y en el camino que transitó a personas que aunque estemos lejos nos sentimos cerca!
    Navidad por siempre y a pesar de tanto dolor! Es navidad por Amor

  • Cristóbal dice:

    Ya en el comentario anterior me cuestionaba la razón por la que la Navidad, (que no es algo que tenga mucha fuerza en los evangelios, sino a posteriori y para enlazar con las profecías del Antiguo testamento sobre la venida del Mesías) ha cobrado tanta fuerza en nuestras sociedades, superando a la celebración fundamental de todo cristiano “La Pascua”. En las líneas que se nos presentan se señala alguna explicación. A mí se me ocurre que además de lo descrito, puede que se hayan vendido interesadamente unas grandes dosis de ternura, cercanía, familia y deseo de divertirse, sin las complicaciones que tiene la aceptación de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, que son más duras de asumir; todo lo anterior con un trasfondo de interés económico.
    Personalmente, mi manera de entender la Navidad, ha pasado por diversas formas, de niño era una fiesta entrañable y sencilla en la que me emocionaba con los relatos navideños, los cánticos y las sencillas manifestaciones y liturgias. Cuando ya fui adulto, me incorporé al tipo de celebración que había en la sociedad, es decir me sumé a lo que se presentaba en mi entorno, incluso estas fiestas fueron el inicio de lo que terminaría en el encuentro con la que hoy es mi esposa, fue una época de entender la navidad como unos momentos felices, de diversión, aunque siempre tenían un regusto de cierta tristeza, por quienes no podían vivirlas de la misma manera. Ahora con la madurez avanzada (por no llamarla vejez) ha vuelto a cambiar mi manera de entenderla, me he vuelto más sensible a la falta de quiénes nos dejaron, y tengo mucho más presentes las necesidades que percibo en mi entorno, también aprecio mucho más la cercanía de las personas que quiero, y cada vez me alejo más de las fastuosidades de la fiesta. Este año tan especial, la Navidad está siendo para nosotros mucho más sencilla y recogida, en ese sentido creo que el Covid19 ha ayudado en algo. Las celebraciones litúrgicas a las que he asistido, mucho más limitadas en aforo y con alguna mayor sencillez, sin embargo creo que no responden a un sentido profundo de lo que podría ser la venida a nuestros corazones de una buena noticia en Jesús. Desde esta manera de sentir la Navidad, se me abre una esperanza, consistente en estar más disponible y con mayores deseos de compartir y alegrar “Vida”, haciendo presente a ese Dios, que tanto nos ama.

  • Jose Miguel dice:

    En Navidad siempre entendí que celebrábamos el nacimiento de aquel Ser que daba inicio a toda nuestra historia de sentimiento religioso, como tal, siempre fueron unas Navidades dedicadas a celebrar su nacimiento y al igual que su familia se debió sentir muy feliz y unida con su nacimiento, en casa se celebraba con alegría y sin excesos de ningún tipo ese nacimiento, era bonito todos juntos por Navidad.
    ¿Qué celebramos hoy en estas fechas?, creo que si alguno de nuestros antepasados pudiera regresar a este mundo y viera lo que celebramos, no creo que lo reconociera como una fiesta de Navidad, es un despilfarro consumista, donde escuchar a alguien “yo cenaré un bocadillo de chorizo picante, me encanta, el resto de la familia algo parecido, y me acordaré de ese niño que nació y que nace cada año” no es fácil, pero si conmovedor.

  • Nacho dice:

    En este año 2020, pandémico y para desterrar de la memoria, nos está cambiando el marco navideño. ¡Nada de celebraciones festivas y populares! El número de la suerte es el seis, no más, para reunirse en Navidad. Creo que es un buen número para una comunicación profunda y de calidad, sin tantas burbujas y bromas. Sin duda va a ser una navidad digital, el zoom nos va a aproximar. A partir de ahora lo digital va a tomar carta de ciudadanía y se va a convertir en un espacio humano de encuentro.
    Creo, pues, pertinente que nos preguntemos, al menos yo me lo pregunto: De verdad ¿no hay navidad si faltan, por imperativo legal, la expresiones y manifestaciones festivas, los encuentros de familia y amigos? ¿No estaremos poniendo el centro de atención en las “celebraciones”, por encima de todo, incluso de la misma vida? ¿No será antes la vida que las “celebraciones”? En definitiva es una oportunidad para preguntarme ¿Cuál es para mí el sentido de la Navidad?
    Confieso, que en mi situación personal, la celebración de la Navidad va cambiar muy poco. Siento que por este año no podré reunirme con toda la familia, con mis parientes y amigos, pero no puedo olvidar a tantas personas, familias, pueblos enteros que nunca han tenido la oportunidad de celebrarla.
    Reconozco que yo si voy a tener la posibilidad de celebrar y vivir lo esencial de la Navidad con esperanza, en este momento histórico de oscuridad que estamos viviendo, no solamente por la vacuna que se vislumbra en el horizonte, expresión del esfuerzo y de la respuesta humana al covid19, sino también por la luz que me ofrece la confianza en el Dios que viene en Jesús de Nazaret, que se hizo un humano, como uno de tantos, y nos propuso, con su vida, sus acciones sanadoras y liberadoras, otra forma de vivir como humanos, abiertos al don de la Vida Plena, que él Vive ya y nos ha dejado su Espíritu para que la podamos vivirla y celebrarla todos los humanos, sin olvidar los que nunca la han podido vivir y celebrar.
    Esta actitud de confianza en la Vida y en el Dios de la Vida, me permite estar abierto y ser respetuoso con las diversas formas de vivir la Navidad, consciente de que las formas son relativas a tiempos concretos y pueden y, a veces, deben cambiar para que se manifieste mejor el sentido profundo lo que celebramos. Esto me lleva a pensar que ¡Es posible otra Navidad!

    Continuará…

  • Pedro dice:

    Feliz navidad…………..

    Para mi es una frase que me invita a no dejarme derrumbar.

    Ha sido un año tan dificil, que necesitamos y queremos palabras positivas. Cada muerte por pandemia es un motivo menos para animarse. Pero cada evento tradicional, como esta navida, es un revitalizarse.

    El mundo debe seguir. Algunos continuarán, otros no podrán seguir en el camino. Algunos dejaron huella, otros han terminado abruptamente.

    La vida seguirá. Hoy precisamente llega a México un primer lote de vacunas.

  • Eduardo Cruz dice:

    Para nosotros, Jesús fue la persona más importante de la historia. Nació y fue marcando pautas de pobreza y austeridad. Se hizo mayor y se comprometía en favor de un mundo más igualitario. Defendió a los marginados, sanó a los enfermos, trató con gente dudosa, pidió comida para el hambriento, incomodó al gobernante totalitario, asumió tortura y crucifixión, fue serio, no fue un charlatán. Así nos mostró su camino. ¿Quieres seguirme? Ya sabes lo que hay. ¿Cómo se sentirá?

  • José Noriego dice:

    Para mi el sentido es recibir los dones espirituales que el nacimiento del Hijo de Dios me aporta, al darme la posibilidad de nacer de nuevo todos los años. Se dice que la Navidad es una fiesta triste, porque nos recuerda que durante el transcurso del tiempo hemos ido perdiendo en nuestro caminar a personas queridas, o porque pueden traernos a la memoria actos, rupturas, acciones, que queremos olvidar. Pero esto es inevitable, en el transcurso de la vida todos tenemos que lamentar ausencias sensibles que pueden hacernos sentir tristes. Pero la Navidad me ha enseñado que por muy dolorido que este, el milagro de empezar de nuevo es posible.
    Antes de la Navidad, adorar a Dios exigía elevar los ojos al cielo, después de la Navidad me exige agacharme y fijarme en mi fragilidad, y para eso tengo el modelo perfecto, la de un “niño recién nacido”.
    Si el mundo entero cambio cuando nació Jesús, también mi vida puede hacerlo, si tengo la humildad de agacharme para recibir su don espiritual.

    • Rafy dice:

      José me has hecho un regalo de esperanza con esa frase de “ navidad es el milagro de empezar de nuevo “ me quedo con la actitud de hacer posible en mi ese empezar de nuevo a pesar del sufrimiento que me hace consciente mis límites físicos! Navidad motivo para la Esperanza

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