La corrección fraterna que habla el evangelio me ha supuesto plantearme el juicio rapido con el que actuo y el sentimiento de superioridad que emerge cuando me dispongo a corregir.
Necesito ser paciente y acercarme a las otras personas, al hermano del que habla el evangelio, con disposición de escuchar y encontramos evitando el enfrentamiento. Y desterrar la actitud de indiferencia, que es por mi parte negarle la existencia.
Me ha llenado de paz, alegría y esperanza las palabras «donde dos o más se reúnen en mi nombre allí estoy yo en medio de ellos». Necesito y necesitamos tener esa experiencia de que Dios está en medio de nosotros.
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Nacho González Llopis
Hoy en nuestra sociedad es más fácil enfrentarse que encontrarse, la polarización se da en todos los ámbitos de la vida. Lo estamos viviendo en el asunto de Ceuta y tantos otros que cada persona vivimos. Para mí la Buena Nueva es que hay que vivir centrado, es decir, vivir desde uno mismo, desde el centro, ahí habita el Espíritu del Señor, eso me facilita acoger, escuchar, tratar de comprender y no reaccionar automaticamte a lo que dicen y hacen las personas…
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Mª Jose
El evangelio de hoy me invita a ser paciente con quien no hace las cosas bien o como y creo que están bien. Me invita a no juzgar a la primera, a hacer que el otro no se sienta humillado con mi corrección.
Me cuesta a veces no tener prejuicios, para experimentar que el otro puede cambiar si el primero en cambiar soy yo en mi forma de dirigirme a el.
Pido a Dios fe , disponibilidad y apertura para escucharle y confiar en la certeza de su presencia real en mi vida y en la comunidad cuando nos reunimos en su nombre, experimentando así la fuerza de su espíritu actuando en nuestras vidas.
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Creando 365
Me quedó sonando la parte de la reunión de dos o tres, en el evangelio esta enfocado a pedir a Dios en comunidad, en grupo, y tambien lo veo hacia el día a día, somos seres de estar en grupo, de llegar a acuerdos, de asociarnos, eso no hace dignos de recibir bendiciones de Dios y de ayudarnos como hermanos.
La corrección fraterna que habla el evangelio me ha supuesto plantearme el juicio rapido con el que actuo y el sentimiento de superioridad que emerge cuando me dispongo a corregir.
Necesito ser paciente y acercarme a las otras personas, al hermano del que habla el evangelio, con disposición de escuchar y encontramos evitando el enfrentamiento. Y desterrar la actitud de indiferencia, que es por mi parte negarle la existencia.
Me ha llenado de paz, alegría y esperanza las palabras «donde dos o más se reúnen en mi nombre allí estoy yo en medio de ellos». Necesito y necesitamos tener esa experiencia de que Dios está en medio de nosotros.
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Nacho González Llopis
Hoy en nuestra sociedad es más fácil enfrentarse que encontrarse, la polarización se da en todos los ámbitos de la vida. Lo estamos viviendo en el asunto de Ceuta y tantos otros que cada persona vivimos. Para mí la Buena Nueva es que hay que vivir centrado, es decir, vivir desde uno mismo, desde el centro, ahí habita el Espíritu del Señor, eso me facilita acoger, escuchar, tratar de comprender y no reaccionar automaticamte a lo que dicen y hacen las personas…
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Mª Jose
El evangelio de hoy me invita a ser paciente con quien no hace las cosas bien o como y creo que están bien. Me invita a no juzgar a la primera, a hacer que el otro no se sienta humillado con mi corrección.
Me cuesta a veces no tener prejuicios, para experimentar que el otro puede cambiar si el primero en cambiar soy yo en mi forma de dirigirme a el.
Pido a Dios fe , disponibilidad y apertura para escucharle y confiar en la certeza de su presencia real en mi vida y en la comunidad cuando nos reunimos en su nombre, experimentando así la fuerza de su espíritu actuando en nuestras vidas.
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Creando 365
Me quedó sonando la parte de la reunión de dos o tres, en el evangelio esta enfocado a pedir a Dios en comunidad, en grupo, y tambien lo veo hacia el día a día, somos seres de estar en grupo, de llegar a acuerdos, de asociarnos, eso no hace dignos de recibir bendiciones de Dios y de ayudarnos como hermanos.