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Experiencia de un itinerante

By 11/09/2011Relaciones

En estos últimos años estoy viviendo con mayor intensidad la itinerancia como estilo de vida. Quiero decir con ello, que cambio de lugar, de país de cultura, con bastante frecuencia, pero este es el aspecto externo, el que se ve y que tanto llama la atención a mis familiares y amigos, y que lo expresan inmediatamente que te ve: ¡Qué! ¿para cuantos días por aquí? ¿Preguntemos al tío si va estar?… Pero hay otro aspecto, que no se ve, que es lo que yo siento y vivo en ese peregrinar.

Hago mías las palabras del poeta León Felipe, que expresan lo que realmente siento y vivo en esa red de relaciones, que se ha convertido mi vida:

“Ser en la vida romero,

romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos.

Ser en la vida romero,

sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.

Ser en la vida romero… sólo romero.

Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni el cuerpo,

pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,

ligero, siempre ligero”…

Puedo decir que mi vida son mis relaciones, que las vivo intensamente, más intensamente que nunca, aunque algunos amigos les pueda parecer extraño, porque que creen que la calidad de las relaciones depende de la estabilidad, del trato frecuente y continuado. Pero mi experiencia me dice, y es otra opción y otra vocación, que desde unas relaciones más abiertas y universales, se puede vivir –al menos así lo vivo yo- con mucha calidad e intensidad, como dice el poeta: “sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo”, pasar como si fuera la primera y la última vez…, eso te permite estar más atento a las otras personas, a su situación y a su mundo y desde ellas ver ese otro mundo, que no es el mío y que yo tengo… Y me doy cuenta que hay otros mundos, otras culturas, otras religiones… Sin renunciar a lo mío vivo la riqueza de lo universal, pero de manera concreta, en personas concretas que dejan huella y no se olvidan, ni pasan por mi vida de manera ligera. Es mi experiencia, que ni es mejor ni peor, simplemente es mía y la comparto.

Por eso quiero compartir, esta tarde 11 de septiembre de 2011 -fecha para el recuerdo, pero también para la denuncia del olvido de tantas otras muertes violentas, que los medios de comunicación no cuentan-, comenzamos nuestra Asamblea del Servicio de Animación Comunitaria, en Roma, con una participación universal de los cinco Continentes, suena a grandeza, pero es la riqueza de la pobreza, pues es muy costoso el reunirnos y los medios son pocos, pero compartimos, lo mismo paga el que viene de Australia, que el que llega de Bélgica ¿no es eso solidaridad? Para que os unáis en espíritu de universalidad orad con nosotros:

Dios Padre,

tu querer da la vida

a todo lo creado,

también a nosotros y a nuestro Grupo,

que tu bondad y misericordia

nos ayude a renovarnos,

y seguir colaborando 

en hacer un Mundo Mejor.

 

Jesús, manifestación del Padre,

en tu Palabra bulle la vida

que ilumina y consuela siempre,

te pedimos, desde nuestra experiencia del encuentro,

se nuestro guía en el camino,

se nuestra luz en la búsqueda,

se nuestra fuente de agua viva,

para que así seamos testigos

de tu Reino de paz, justicia y amor.

 

Espíritu del Señor,

tu presencia es la brisa

que empuja la historia,

y a todos nosotros, reunidos en Cenáculo,

se aliento en nuestras debilidades y flaquezas,

renuévanos con tu sabiduría,

anímanos en nuestro compromiso

para promover el cambio por un mundo nuevo,

y por una Iglesia renovada

desde la civilización de la solidaridad.

Amen.

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