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¿Navidad sin Adviento?

Comienza el tiempo de Adviento, que es un periodo especial en la Iglesia y que también marca el comienzo de un nuevo año litúrgico. La palabra «Adviento» significa «advenimiento», es un evento sumamente importante que la Iglesia celebra y para el cual se prepara. Como cristianos, debemos vivir con la esperanza de que Dios ya está con nosotros. La Iglesia nos invita a prepararnos de la mejor manera posible para el encuentro más importante en la historia: Dios con la humanidad, a través de su hijo hecho hombre, que «ha venido para que tengamos Vida y vida en abundancia»(Juan 10, 10).

La Iglesia nos convoca a la preparación, pero el tumulto del mundo moderno nos envuelve con sus ansias de consumo. En plena celebración del Adviento, los grandes almacenes han decidido adelantar la Navidad y las rebajas del «Black Friday» han suprimido la austeridad propia de este tiempo de reflexión. La decoración navideña ya inunda cada rincón, mientras que el espíritu del Adviento parece haberse desvanecido. Pero, ¿dónde está el tiempo de espera y preparación que tanto necesitamos? ¿Por qué queremos saltar directamente a la Navidad sin pasar por el Adviento? María esperó pacientemente nueve largos meses, meditando en su corazón todo lo que sucedía a su alrededor. ¿Por qué nosotros no podemos esperar? Queremos todo al instante, sin esfuerzo ni sacrificio. Nos falta la paciencia necesaria para sembrar con calma, para esperar a que la cosecha madure adecuadamente. Vivimos en una sociedad que valora la utilidad por encima de todo, y los valores como la humildad, la gratuidad, la amabilidad y la solidaridad son desterrados como si fueran inútiles o reducidos a gestos momentáneos e insignificantes. El amor verdadero requiere sacrificio y entrega, pero parece que estos valores ya no están de moda. Preferimos el camino fácil, la gratificación instantánea. Sin embargo, quizás es el momento de reflexionar sobre la importancia de la paciencia y del proceso, de sembrar y cuidar los momentos previos antes de disfrutar de la cumbre. Es tiempo de recordar que cada cosa tiene su momento, su ritmo y su razón de ser.

El Adviento es necesario porque a menudo estamos distraídos o enfocados en logros superficiales, sin prestar la debida atención a la verdadera importancia de nuestra existencia. La celebración de la Navidad nos permite renovar nuestro compromiso con Jesús, conocerlo mejor, aceptarlo más, creer en Él y, a través de ello, darle sentido a nuestras vidas cada día.

Las fuentes cristianas contienen una valiosa lección que resulta especialmente relevante en tiempos de incertidumbre: «¡Despierta, mantente alerta!». ¿Qué nos quiere decir Jesús con esta afirmación? ¿Acaso que necesitamos liberarnos de la monotonía, el egoísmo y la polarización? ¿O que debemos estar alerta ante la frivolidad que nos rodea y nos distrae de nuestra propia conciencia? Quizás sea el momento de sacudirnos la indiferencia y la apatía, y estar más atentos y comprometidos con lo que realmente importa.

La humanidad continúa esperando por una solución salvadora y liberadora que provenga de fuentes externas, ya sea material o espiritual. Sin embargo, la verdadera salvación y liberación reside dentro de cada persona. Por lo tanto, no podemos depender de otros para hacer lo que solo nosotros mismos podemos hacer. En este momento, el Espíritu del Señor está presente en mí, aunque no sea visible. Si permanezco inactivo, seguiré esperando de manera pasiva.

Las comunidades cristianas son un espacio idóneo para aprender a vivir con conciencia social, sin evadir el mundo ni ignorar a quienes sufren. No hay mejor manera de manifestar que acoge el amor de Dios que cuidando de su creación más preciada: la humanidad.

Nacho

5 Comments

  • amparo Santmaria dice:

    gracias por tu reflexión, me ayuda a prepararme para vivir con esperanza este tiempo tan importante de espera, de hacerme consciente que Dios esta con nosotros, conmigo. A estar alerta de lo que pasa en mi vida y mi alrededor. Acoger el amor de Dios, y cuidando lo más preciado las personas que forman parte de mi vida… Feliz adviento

  • Cristóbal dice:

    Gracias por recordarnos que este tiempo de espera puede sernos de importancia para recapacitar sobre nuestras prisas, nuestros enfoques en direcciones poco adecuados, etc. Tu comentario me ha hecho pensar que necesito , como bien dices , sacudirme la indiferencia, la falta de atención a los demás, y mi poca paciencia para esperar. Por recordarme que no puedo ignorar a los que sufren, sino hacerme consciente de que debo estar al servicio.

  • Bernat dice:

    Gracias Nacho por tu aportación tan acertada, como siempre.

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