Hace seis años que vengo animando los “cursillos prematrimoniales” en la parroquia de mi pueblo. El domingo pasado me dijo el cura
que este año no se había inscrito ninguna pareja de novios para participar, cosa que los otros años ya se sabía en enero. Por cierto, en los seis años ha ido disminuyendo las parejas pasando de catorce en el primero a tres el año pasado.
Es un hecho bastante generalizado hoy, no sé si es comúnmente aceptado o simplemente tolerado, la situación de las parejas que llamamos “de hecho”, es decir, que se ponen a vivir en común, aparte de sus respectivas familias, según sus posibilidades, en muchos casos ayudados por los mismos padres. Continue Reading





